Escojo lo que soy y lo que quiero ser, un fuego nocturno que perdure hasta el amanecer.. Un amor de ayer y un nuevo sol para mañana, un no sé qué hacer mientras miras por la ventana.. Ser la sábana que descubre tu cuerpo... 

jueves, 24 de marzo de 2011

Cuando todo cambió...

Supongo que al comienzo ninguno de los dos sabía exactamente a qué estaba jugando. Lo bueno era que mi corazón ya se había llevado algún que otro chasco y se contuvo, y bueno, por aquél entonces nada me importaba lo suficiente, ni si quiera nuestro pasado. Se trataba de momentos instantáneos, de ires y venires, y de, como decirlo, vivir el momento, sin preocupaciones sobre el futuro, sobre qué vendrá después.

No sé cuando fue el momento exacto en el que era absurdo negar lo evidente. El momento en el que esos ires y venires se convirtieron en hoy te veo, y hoy también. En el que mirar a un futuro juntos era primordial, y en darle demasiada importancia a cosas que ya no la tenían...

Que todos sabemos que el amor se basa en una decisión. La decisión de jugártela por alguien, de entregarte a alguien... y sí, hay una probabilidad bastante alta de salir mal parado, y que el camino no sea precisamente de rosas, pero oye, no hay nada como sus caricias, sus miradas, su risa, y esos aires de espabilado que se gasta...

Y si tú supieras todo lo que creo necesitarte... y todo lo que te quiero...

2 comentarios:

  1. Asi es , el qe no arriesga no gana ;) . No hay peor arrepentimiento que preguntarse que hubiera pasado si ... Me encanta tu blog;)

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